Sueño MLS: César Bazán
Mientras quedan poco días para el 8 de abril, fecha en la que nuestros cuatro jugadores irán para Los Angeles en busca de ese salto de cálidad que los pondrá en las puertas del fútbol profesional, los muchachos se preparan física y mentalmente para rendir al máximo nivel posible. Para César Bazán, de 22 años, llegar al profesionalismo será un viejo anhelo que lo acompaña desde muy chiquito. A los 15 años, César se mudó desde Perú y prácticamente tuvo que empezar de cero. Junto a su familia, él se vino para los Estados Unidos, en donde tuvo que adaptarse a un nuevo idioma, nuevos amigos, y por sobre todas las cosas a una cultura diferente. Pero entre toda esa nostalgia y tristeza de dejar algo atrás, a César nunca le faltó una pelota de fútbol. Además de su familia, el esférico fue siempre su acompañante fiel. Es por eso que César hoy sueña con llegar a la MLS y poder vivir de su mejor amigo, que es el fútbol.“Me siento alegre, estoy contetno, pero también un poco nervioso por que lo que viene es lo más dificil. Sé muy bien que tengo que seguir trabajando fuerte, seguir entrenando”, analiza el joven hincha de DCU y Alianza Lima. Mudarse a los 15 años fue un desafîo bastante importante para César, porque en Perú él tenía a sus amigos y a su equipo. Al principio, admite que sus primeros años aquí fueron díficiles y el diferente idioma tampoco lo ayudó mucho, pero con el tiempo se fue acomodando más y actualmente está muy contento. En su país natal, César, o ‘Cesardinho’ para sus amigos, jugó para la selección Sub-16 peruana y también en las inferiores de Alianza Lima, club del que es hincha en Perú. “Al comienzo vivir aquí fue díficil por el idioma, y además estaba con el sub-16 de Perú, pero con el tiempo me adapté, el fútbol me ayudó mucho también”, comenta sobre su pasado.Con la mente puesta en Los Angeles, César quiere aprovechar la oportunidad y es por eso que se está preparando con mucho esfuerzo. Parte de la rutina que lo está ayudando a tener ritmo para la prueba final, es correr todos los días afuera y también hacer trabajos físicos. Según César, la dieta también es fundamental por eso dice que “comer bien es muy importante”.Durante sus ratos libres, a César le gusta ir al cine, salir con amigos y estar con su novia Cynthia, que conoce hace un año y casualmente también se mudó desde Perú hace 7 años. También trabaja de técnico para la empresa de cable Comcast. Pero algo que nos contó César, algo que muestra dedicación, es el hecho de que lo que más le gusta hacer en sus tiempos libres es jugar al fútbol. “Siempre juego al fútbol, siempre pienso en eso, juego ‘indoors’, o con un equipo local de acá, pero lo que más me gusta es jugar, siempre soñé con ser futbolista”, cuenta César, aunque también le gusta jugar al béisbol y baloncesto.Oyente de ritmos latinos como la salsa, el merengue, y el reggaetón, a César siempre le gustó jugar de volante de contención, aunque durante la prueba se tuvo que probar de delantero por derecha. Para él eso no presentó ningún problema ya que igual quedó entre los cuatro finalistas. El jugador que más le gusta es Ronaldinho. Sus padres y sus hermanos, Karen de 18 años y Mario de 24, se pusieron muy contentos por el logro de César ya que es una gran oportunidad para jugar profesional. Sus padres hasta después de la prueba no sabían nada, modo que esto fue una gran sorpresa para ellos. Mario, el hermano de César, también se iba a probar pero un evento familiar no lo dejó presentarese. El otro Mario, padre de César, también jugó al fútbol y desde que César empezó a caminar ya le dio una pelota para que pateara. Mario jugó profesional de volante de contención para Municipal, un equipo de Perú, hasta que dejó para ser parte de la Fuerza Aérea Militar de su país. Al igual que a César, para Mario ésta oportunidad que se le presenta a su hijo es como sacarse una espina clavada que lo estuvo pinchando durante mucho tiempo. “La verdad que estoy muy contento, yo mismo me siento culpable de arruinarles la carrera futbolística a mis dos hijos, por que ellos se estaban postulando para llegar al fútbol de primera división en Perú. Estaban en equipos grandes como Alianza y el Sporting, pero emigré y me los traje conmigo y acá el fútbol es diferente. Ellos tuvieron que escribir su propia hisoria y fue duro para ellos”, admite Mario. “Estoy contento, orgulloso, y feliz, y le tengo mucha fé por que se lo merece”, dice Mario emocionado. Sobre la prueba en general, Mario opina de que es una gran oportunidad para muchos chicos que juegan bien. “Esto que hizo DCU es algo muy bueno para buscar chicos que juegan bien y que sueñan de jugar profesional, y que tal vez no tienen la oportunidad de mostrarse en otros lados, es por eso que además de orgullo por mi hijo tengo que agradecerle a DCU por esta oportunidad,” concluyó Mario Bazán.



